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Decálogo para tener un gran día todos los días

La diferencia entre tener un buen día y un mal día no depende de nada ni nadie diferente a ti mismo, cada día es un nuevo reto, una nueva aventura de la cual eres el único protagonista y responsable, claro está que pueden suceder tanto cosas buenas como malas, es natural, cada día tiene tanto obstáculos como recompensas que pueden variar o repetirse de acuerdo a las actividades que realices, pero si bien hay cosas que quisieras y no puedes cambiar, sólo la actitud que tomes respecto a ello, hará la diferencia, pues una mala actitud ante algo que no puedes cambiar, sólo empeorará las cosas.

"Levantarse con el pié izquierdo" es sólo una excusa  para quien busca justificar aquello que no pretende cambiar con una buena actitud, o al menos para quien no pretende siquiera intentarlo. Es claro que despertar con un ruido estremecedor, música a todo volumen de un vecino o recibir un golpe al levantarse, no son la mejor manera de empezar el día y es algo que comúnmente alteraría tu genio matutino, convirtiéndolo en tu primer reto por resolver, el cual si no resuelves o afrontas con una buena actitud, será el primer ingrediente para tener un mal día.
A continuación, diez consejos para resolver un mal inicio de día o bien para comenzar un gran día todos los días:

1. RESPIRA PROFUNDO
Lo primero que debes hacer al despertar, es respirar profundo, así oxigenas tu cuerpo, te sientes vivo; Disfruta y siente como al inhalar, tu cuerpo se llena de vida, de energía y de poder. Exhala y siente que tu cuerpo elimina todo aquello que ya no necesita, que todos los malos pensamientos y malos recuerdos son eliminados en cada bocanada.

2. AGRADECE
No importa si eres creyente, ateo, musulmán, judío, budista, etc... Agradece el hecho de estar vivo y poder disfrutar un día más de vida, agradece y valora lo que eres, lo que tienes, agradece por las personas con las cuales compartes, quienes te aman y te valoran, agradece por el hecho de poder caminar, hablar, ver, sonreír, abrazar, cantar, bailar, soñar, agradece por todo lo que puedes hacer.

3. SONRÍE
La sonrisa es sinónimo y/o síntoma de alegría, belleza, comodidad, salud, empatía, amabilidad, diversión y felicidad, y aunque creas que tu día no comienza con un buen motivo para sonreír, déjame decirte que de hecho, no lo necesitas, pues fingir una gran sonrisa, resulta igual de efectivo, ya que al sonreír de manera natural o fingida se activan 17 músculos faciales enviando señales positivas al cerebro asociadas a estos síntomas de alegría, haciendo que éste, genere una gran dosis de endorfinas para iniciar tu día (no está de más repetirlo unas cuantas veces en el día).

4. REFLEXIONA
Dedica un momento para pensar en las cosas que tienes que hacer en el transcurso del día, procura ordenarlas de una manera cómoda y adecuada para que cada tarea pueda ser realizada de manera correcta, puede que algunas de las cosas que tienes que hacer no sean de tu total agrado, pero con aborrecerlas o tomar una mala actitud previamente frente a ellas, no ayudarás a hacer las cosas más fáciles, si bien es algo que no puedes evadir o aplazar, tómalo como otro reto por resolver, no importa su grado de complejidad, evita que se convierta en algo que afecte tu día y conviértelo en un obstáculo superado.

5. SALUDA
El saludo va mucho más allá de un gesto protocolario, pues detrás de él, se esconden y se transmiten diferentes niveles de energía, al hacerlo de una manera adecuada y agradable, produces una sensación positiva en los demás, generando así empatía y sintiéndote más cómodo contigo mismo y con quienes te rodean diariamente.

6. AYUDA
La ayuda no debe ser un acto recíproco ni selectivo, simplemente ayuda a quien lo necesite, sin pensarlo, sin esperar nada a cambio, pues la ayuda es un acto invaluable al igual que su recompensa, la gratitud. Tu ayuda y la manera en que ayudas, habla mucho de ti, de tu bondad, de tu educación, de tu cortesía, de tu solidaridad, de tu empatía, de quién eres y lo mejor, hace que te sientas genial, útil y ejemplar!

7. APRENDE ALGO
Al igual que un día sin reír, uno en que no se aprende algo nuevo, es un día perdido, claro, no lo es literalmente, pero es algo que no deberías dejar pasar por alto jamás. El conocimiento es una de nuestras herramientas más valiosas y por ende algo que debemos "nutrir" y fortalecer continuamente. Asegúrate de aprender algo nuevo hoy, mañana y siempre.

8. ENSEÑA ALGO
Así como cada día puedes aprender algo nuevo de alguien, precisamente estás aquí para hacer parte de la cadena, pues todo lo que sabes hasta el momento ha sido gracias a las personas que han estado dispuestas a compartir su conocimiento contigo, esa misma satisfacción y entusiasmo que sientes al aprender algo nuevo, puedes generarla en alguien más al compartir aquello que sabes y será de gran utilidad para los demás.

9. COMPARTE
El compartir es también una muestra de bondad, educación, cultura y demás cualidades de buen nombre, con las cuales definitivamente puedes ayudar a alguien, ya sea con tu conocimiento, tu experiencia y/o recursos, esta acción siempre tendrá un valor superior e invaluable. Comparte con quien comparte contigo y comparte con quien no lo hace, pues no eres lo que tienes, eres lo que das.

10. USA BUENAS PALABRAS
Las palabras que utilizas a diario tienen una gran influencia tanto en ti como en quienes las escuchan; la palabra es tu principal herramienta de comunicación y por ende, la que más habla de ti, pues un lenguaje adecuado o inapropiado puede hacerte ver como un caballero/dama o como alguien de quien sentir vergüenza. Recuerda que las palabras positivas promueven armonía y buenos tratos, mientras que las negativas promueven todo lo contrario.
Pon en práctica cada uno de estos diez consejos, enfócate en practicar continuamente aquellos que te presentan mayor dificultad y prepárate para tener un gran día todos los días.
 
Fuente: cambia-de-mundo.com